El rock en Chile
Música
El gigante de streaming, Spotify ha publicado las canciones más escuchadas en su plataforma, y del análisis hay que decir sin anestesia que, Chile no es un país rockero. A mi juicio hay 4 elementos relevantes que observar. Antes es necesario dejar claro que los principales consumidores de música son los jóvenes, quienes, de adoptar una cultura musical del tipo que sea, la arrastrará a través de su vida.
El primero dato a considerar, es que hemos sido, generación tras generación importadores de modas, y no necesariamente nuestras adquisiciones son de lo mejor. Es cosa de observar la situación actual y darnos cuenta que desde que el reggeaton irrumpió en las radios hace ya más de 10 años, ha habido un decaimiento en la música en general, teniendo presente que este tipo de música es altamente escuchada en las radios y plataformas pero no es una inspiración para continuar un legado o evolucionar dentro de la esfera. No veo jóvenes soñando con ser estrellas del fenómeno, lo que en cierta forma me alegra.
El segundo factor, menos contemporáneo pero de una importancia clave a mi juicio, es que en la época que nuestros padres eran jóvenes, en Chile no se escuchaba o más bien prácticamente no se conocía el rock. Los que sí, eran considerados muy raros por decirlo de una u otra manera. A finales de los 60 mientras en latino-américa se oía música mexicana, española y argentina, en Europa y Estados Unidos las corrientes emergentes estaban en auge, bandas o solistas como Bob Dylan, Jimmy Hendrix, The Beatles, The Rolling Stone y Pink Floyd hacian de las suyas y marcaban un precedente crucial a lo que sería el consumo y producción de música en los años venideros.
El tercer factor es una consecuencia de los precedentes y es que en Chile han sido muy pocas las bandas relevantes en la escena rock y lo más complejo, lo que debería heredar y marcar la continuidad, es que no han sido fuente de inspiración suficiente o referentes a las generaciones posteriores. Hablo en términos críticos y generalizados, los que marcan tendencias, los que lamentablemente tienen al rock por el piso.
El cuarto factor es que actualmente la gente no suele escuchar rock, no de manera habitual al menos, pero sí conoce las canciones, porque a estas alturas es imposible no haber oído a los clásicos o a las bandas más influyentes de nuestra época. Va a los recitales, pero lo hace por un afán más taquillero, de cultura pop, que por la mera devoción a los músicos y su música.
En Chile habemos rockeros pero como dice un locutor por ahí, “somos una inmensa minoría”.
Por ahora me alegro de ser consciente y testigo de que pese a todo lo anterior, los chilenos somos un público activo, que vive a concho cada recital y eso se transmite.
Al menos por mi parte cito a Neil Young … Hey hey, my my, Rock and roll can never die.